Egidio Romano no entiende la hostelería como un oficio pasajero, sino como una forma de vida. Criado en una familia de restauradores en Venezuela, creció entre restaurantes españoles que marcaron una época, aprendiendo desde niño que el respeto por el cliente, el producto y el equipo es la base de cualquier restaurante que aspire a perdurar.
Ese legado familiar es hoy una de las grandes fortalezas de La Tere Gastrobar, un proyecto gastronómico situado en una de las zonas más dinámicas de la ciudad, muy cerca de Sants Estació, punto clave para quienes buscan dónde comer bien en esta área de Barcelona.
De su padre, Reinaldo Romano, y de sus tíos, Gumersindo y Alberto Romano, heredó una manera clara de entender la restauración. A ello se sumó la exigencia profesional de Lorenzo Torres, encargado general de La Huerta, quien le inculcó los valores que hoy definen su gestión: disciplina, rigor y pasión real por el servicio.